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Cuentos Habbaassi V

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Juan Moisés de la Serna
Cuentos Habbaassi V
Cuentos
Habbaassi
V
Juan Moisés de la Serna
Editorial Tektime
2019

“Cuentos Habbaassi V”

Escrito por Juan Moisés de la Serna

1ª edición: agosto 2019

© Juan Moisés de la Serna, 2019

© Ediciones Tektime, 2019

Todos los derechos reservados

Distribuido por Tektime

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Prólogo

Eran dos jóvenes que les había llegado la edad de demostrar que eran hombres y entre ellos no se conocían pues pertenecían a distintas comunidades y así aunque eran de la misma raza y tenían el mismo idioma.

Ellos tenían la misma edad aunque aproximada y era por las lunas por donde se regían en Etiopía y así todos los que habían nacido dentro de la misma luna tenían la misma edad, y a ellos les pasaba eso mismo.

Uno era grande y poderoso, tenía una enorme fuerza y resistencia, corría como el mejor y luchaba de la misma manera, pero no era muy listo, y se le notaba un poco paradito y tenía que tener a alguien que le guiase para ser feliz pues se sentía un poco perdido si no era así.

Dedicado a mis padres


LOS DOS AMIGOS

Eran dos jóvenes que les había llegado la edad de demostrar que eran hombres y entre ellos no se conocían pues pertenecían a distintas comunidades y así aunque eran de la misma raza y tenían el mismo idioma.

Ellos tenían la misma edad aunque aproximada y era por las lunas por donde se regían en Etiopía y así todos los que habían nacido dentro de la misma luna tenían la misma edad, y a ellos les pasaba eso mismo.

Uno era grande y poderoso, tenía una enorme fuerza y resistencia, corría como el mejor y luchaba de la misma manera, pero no era muy listo, y se le notaba un poco paradito y tenía que tener a alguien que le guiase para ser feliz pues se sentía un poco perdido si no era así.

El otro por el contrario era pequeño, ágil como el primero, débil y sin embargo vivo en inteligencia, tenía mal genio y siempre estaba chillando a la gente, para que le obedeciera cosa que al parecer no era lo que los demás pensaban.

El encuentro entre ambos fue de forma valiente y sobrevivieron porque ambos se vieron en la necesidad de unir sus fuerzas, y fue de la forma siguiente como ocurrió.

Los jóvenes cada uno por un lado de una montaña se acercaban a ella sin verse ya que estaba cubierta de árboles menos en las partes altas que eran roca, y así había marchado en aquella dirección pues la prueba que se les había dicho es que tenían que conseguir alguna de las piedras verdes en que ella había y que habían llevado de este la antigüedad sus antepasados.

Ambos iban con miedo pues se les había advertido de numerosos peligros, animales y también semihombres que ahora vosotros conoceréis como osos, que eran terribles y así aunque se habían provisto de alimentos estos no olían para no atraer a los animales por el olor y ellos mismos se habían bañado en barro antes de salir ya que aunque no tenían con ello buen aspecto, eso les ayudaba con los insectos y con los olores humanos.

Habían cogido dos callados con una aguda punta en uno de ellos y dos de mano pequeños y afilados que ahora conocéis como cuchillos y que eran todos de madera y servían igual, para perforar y cortar, y además también llevaban en una vasija orines de León, el más fiero animal de la llanura que les podía salvar en caso de que fueran atacados, y pensaréis que cómo podían coger esos orines y os diré que para eso es un cuento, algo tiene de verdad y algo de ficción.

Adentrándose en el bosque que rodeaba la montaña vivieron varios días, andando lo más rápido posible pues se les había dicho que los mayores peligros están en el bosque y de noche aún más, pues el ojo está dormido y estas a disposición del que lo tenga despierto, y así por la noche dormían en altos árboles y sujetos para no caerse con lo incómodo que eso era y que al día siguiente requerían un tiempo para normalizar la posición de caminar.

Llegaron a la montaña con algún susto y mucho caminar y correr y con poca comida, pero llegaron y empezaron a subir, ambos lo hacían por distintas laderas llegando a una garganta común que rompía la montaña adentrándose en ella, iban bien y tenían que entrar en ella.