© 2018 Francisco José Sánchez Contreras
© Imagen de portada 2016 Francisco José Sánchez Contreras
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
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2.ª edición
Impreso en España
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EMITIÓ UN DESESPERADO quejido al sentir un intenso dolor agudo, entreabrió los ojos y vislumbró a alguien vestido de blanco. Sus párpados volvieron a cerrarse y otra dolorida punzada le obligó a despertar. El frenesí de personal con batas y pijamas blancos por toda la sala era incesante. Aquella marea de actividad que pululaba de un lado para otro le sobrepasaba, no sabía dónde se encontraba ni que sucedía, intentó incorporase, pero le fallaron las fuerzas, optó por desistir y volver al mundo de Morfeo.
–¿Cómo te llamas?, ¿qué cómo te llamas? —oía con insistencia.
–Ra… fa… —balbuceó con los dos ojos cerrados.
–¿Cuántas pastillas te has tomado? ¿Qué cuántas pastillas te has tomado? —volvió a interrogar la joven con voz firme y decidida.
Le costaba mantener los ojos abiertos, solo le apetecía dormir y aquella gente le estaban incordiando.
–Dejadme… tengo… sueño…
–De eso nada. ¡Espabila! —ordenó la voz.
El dolor provocado por la fuerte presión en el lóbulo de su oreja le abrió los ojos, buscó enfadado la causa de aquel ataque, pero sus muñecas estaban maniatadas a la camilla.
–Tranquilo, colabora, es por tu bien.