Los Secretos De La Mente Y El Cuerpo
Gianluca Pistore

Oreste Maria Petrillo






Los secretos de la mente y el cuerpo



Toda la verdad sobre como obtener el Ã©xito de manera sencilla siguiendo las estrategias adecuadas



De

Oreste Maria Petrillo

y

Gianluca Pistore



GrÃ¡ficos

Giuseppe di Somma



Traductora

MarÃ­a Acosta


ADVERTENCIA



ATENCIÃN: La lectura de este libro podrÃ­a convertirte en alguien mÃ¡s fuerte, lleno de energÃ­a y bienestar. Te sentirÃ¡s invencible: si realizas los ejercicios que contiene el manual te convertirÃ¡s en alguien irresistible, escultural y estupendo. Los autores declinan toda responsabilidad en el caso de sufrir algunas molestias por parte de mujeres que no sabrÃ¡n cÃ³mo resistirse a tus encantos o de los daÃ±os producidos a los hombres poco prudentes que lo intentarÃ¡n con nuestras lectoras.



ADVERTENCIA: Los autores sugieren que no se compre este manual. Os producirÃ¡ crisis mental haciÃ©ndoos que os sintÃ¡is mÃ¡s sensibles. Os producirÃ¡ crisis fÃ­sica llevÃ¡ndoos a intentar alcanzar resultados extraordinarios. Os producirÃ¡ crisis econÃ³mica: vuestros pantalones os vendrÃ¡n anchÃ­simos, tambiÃ©n los jersÃ©is. En compensaciÃ³n las camisas tendrÃ©is que tirarlas: vuestro pecho explotarÃ¡ dentro de ellas. Vuestras manos se harÃ¡n mÃ¡s grandes y duras, vuestra fe se romperÃ¡, el cinturÃ³n de los pantalones se romperÃ¡ apenas estornudÃ©is. Vuestro abdomen estarÃ¡ tan esculpido que vuestra mujer podrÃ­a pensar que estÃ¡ en la cama con Schwarzenegger. No esperÃ©is que tambiÃ©n consigamos mejorar vuestra cara. No se nos ha concedido hacer milagros.



ADVERTENCIA 2.0: Los autores declinan cualquier responsabilidad sobre lo escrito anteriormente. Este libro no ha sido concebido como sustitutivo de un tratamiento mÃ©dico ni como sustitutivo del ejercicio en el gimnasio. Si estÃ¡is enfermos, curaos; si querÃ©is adelgazar, no pensÃ©is que lo conseguirÃ©is sÃ³lo leyendo.



OBJETIVO DE LOS AUTORES: Venderos el libro mientras os hacemos creer que os convertirÃ¡ en personas mÃ¡s fuertes, esculturales, llenas de bienestar y energÃ­a.



TÃCNICA DE MARKETING: Si conseguimos que obtengÃ¡is los resultados de los que os hemos hablado arriba, aconsejarÃ©is el libro a vuestros amigos. Por lo tanto, os queremos de verdad.



OBJETIVO DEL LIBRO: Conseguir que lo cerrÃ©is para ir al gimnasio.


INTRODUCCIÃN DE SLY



El prefacio que Sylvester Stallone (no) nos ha escrito:



âTienes demasiado mÃºsculoâ de esta manera me rechazaron cuando me ofrecÃ­ para el papel de protagonista de la pelÃ­cula que yo mismo habÃ­a escrito.

Me ofrecieron una suma increÃ­ble de dinero por vender el guiÃ³n y apartarme del asunto. DecÃ­an que no podrÃ­a trabajar como actor, que no serÃ­a suficientemente bueno.

ResistÃ­: Yo era Rocky.

Aquella pelÃ­cula surgiÃ³ cuando, un dÃ­a, me dije âÂ¿ por quÃ© no tengo en consideraciÃ³n esta imagen de mÃ­ e intento escribir algo sobre el alma de una persona que la esconde debajo de su aspecto rudo?â

Este es Rocky, un boxeador fuerte, un luchador duro, un hombre que no desiste jamÃ¡s y que posee un gran corazÃ³n, aunque se ve obligado a trabajar de matÃ³n para el crimen organizado intenta hacer algo para mejorar su vida. Rocky es una pelÃ­cula de amor


 (#litres_trial_promo) no una historia sencilla sobre un boxeador. Es la historia de quien no desiste, de quien lucha con la vida para alcanzar sus objetivos soÃ±ados.

Durante mi carrera cinematogrÃ¡fica sufrÃ­ muchas desgracias, intentÃ© muchos tipos de entrenamientos y de dietas y a menudo esto me debilitÃ³, consiguieron que enfermase.

Durante el entrenamiento de Rocky II, con el dos veces Mr. Olimpya Franco Columbu, tuve un desgarro pectoral que me tuvieron que intervenir con una operaciÃ³n que durÃ³ cuatro horas.

VolvÃ­ enseguida al rodaje y el resultado es evidente: en la pelÃ­cula cambio la guardia no para sorprender a Apollo (como digo) sino porque no conseguÃ­a todavÃ­a boxear correctamente debido a las secuelas de la operaciÃ³n.


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Para la pelÃ­cula Victory mi dieta consistÃ­a en asimilar solamente 200 calorÃ­as al dÃ­a, sÃ³lo alimentos proteicos y una patata, sentÃ­a que me desmayaba.

Para Rocky III comenzaba la jornada con una carrera de dos millas


 (#litres_trial_promo), despuÃ©s 18 asaltos de boxeo, dos horas de pesas y saltar a la comba. DespuÃ©s de comer y de echar una siesta, otra carrera de dos millas.

En aquella Ã©poca no habÃ­a mucha informaciÃ³n acerca de la nutriciÃ³n y yo utilizaba mÃ©todos extremos para perder o ganar peso, lleguÃ© por fin al autocanibalismo.


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SeguÃ­ entrenamientos y dietas realmente malos para mi salud. CansÃ© mi cuerpo hasta la extenuaciÃ³n y no aconsejo a nadie que siga mi ejemplo. Ahora, cada dÃ­a me entreno regularmente por la maÃ±ana mientras que despuÃ©s de comer continÃºo con mis negocios.

Tengo una alimentaciÃ³n sana y correcta. Intento seguir una dieta equilibrada y poseo un tanto por ciento de grasa de casi el 6%, cuando debo rodar una pelÃ­cula bajo hasta el 4%. Mi record fue con Rocky IV, cuando lleguÃ© hasta el 3,7% de masa grasa.

Para mÃ­ el entrenamiento fÃ­sico es sinÃ³nimo de disciplina, de orden mental y de perseverancia. Nadie puede golpear tan duro como lo hace la vida, es fuerte no quien consigue no caer sobre la lona, sino aquel que una vez caÃ­do tiene la fuerza de levantarse.

No conozco los motivos por los cuales has comprado este libro, no sÃ© por quÃ© quieres entrenar o ponerte a dieta. No sÃ© si quieres coger peso o perderlo, si quieres agrandar tus mÃºsculos o definirlos, si eres un luchador o un atletaâ¦pero, seas quien seas, Â¡libÃ©rate de la bestia que tienes dentro! Â¡Cuando los otros no saben hacer una cosa te dicen que no la sabes hacer tÃº tampoco!

Delante de la adversidad, de las vicisitudes de la vida, no importa la carga de los problemas, Â¡nosotros intentaremos levantarlos! No importa cuÃ¡nto peso caerÃ¡ sobre nuestra cabeza, nosotros no nos arrodillaremos. Lo importante no es como golpeamos, lo importante es cÃ³mo sabes resistir los golpes, como los encajas y si acabas en la lona y tienes la fuerza suficiente para levantarte, Â¡entonces serÃ¡s un ganador!

Cada vez que sientas dolor, que quieras ceder, que estÃ©s a punto de desistir, recuerda la frase de mi entrenador, deberÃ¡s decirte a ti mismo: âEhâ¦no he escuchado la campana, Â¿todavÃ­a queda otro asalto?â



Buena lectura

Sly


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ANTES DE EMPEZAR



El libro que tenÃ©is entre las manos no os dirÃ¡ como adelgazar sin hacer una dieta, ni os harÃ¡ perder 7 kilos en 7 dÃ­as. Nuestros entrenamientos no se fundamentan en el consumo de plÃ¡tanos, ni de otro tipo de fruta.

No proponemos ni siquiera un tipo de entrenamiento que no os haga sudar o que se puedan hacer cÃ³modamente en la oficina durante el descanso.



Si estabais buscando esto, cerrad inmediatamente este libro.

Nosotros os haremos sudar, aunque sÃ³lo sea leyendo, y haremos que trabajÃ©is duro en el gimnasio. Nuestros mÃ©todos no valen para cualquiera. Son vÃ¡lidos para quien es una persona determinada y para quien quiere trabajar duro, y trabajar duro no es algo muy normal. Por lo tanto, si tÃº estÃ¡s dispuesto a sudar entonces este libro estÃ¡ hecho para ti.



Se podrÃ­a pensar que los autores de este libro somos dos locos del gimnasioâ¦y efectivamente es asÃ­. ViÃ©ndonos no se podrÃ­a creer. No somos sobrehumanos por dos motivos: no nos dopamos y nos gusta poder utilizar cuando nos plazca el papel higiÃ©nico.

Nosotros hablamos de fuerza, de mÃºsculos grandes y proporcionados al cuerpo. Si deseas crecer de forma desmesurada podrÃ¡s hacerlo con nuestras tÃ©cnicas. Nosotros, simplemente, hemos elegido otro camino.



Si, en cambio, has llegado hasta aquÃ­ porque quieres perder algunos kilos con vistas al verano entonces cierra el libro: tenemos la soluciÃ³n apropiada para ti, pero no nos gusta tu motivaciÃ³n. Si, por el contrario, quieres perder algunos kilos para siempre y quieres estar bien de salud, entonces estamos contigo.



Â¡ALTO1

Llegados a este punto muchos te harÃ¡n notar que:

ellos estÃ¡n gordos porque tienen un problema genÃ©tico

ellos tienen una hernia en la espalda o los pelos de la nariz enquistados y no pueden entrenar



Ahora nos presentaremos.



Me llamo Oreste Maria Petrillo, nacÃ­ en un barrio de mala fama, la vida me habÃ­a convertido en alguien tÃ­mido e inseguro. Necesitaba poseer una coraza fÃ­sica y la Madre Naturaleza no fue avara al dÃ¡rmela: a los 11-12 aÃ±os pesaba ya 90 kilos.

Si me estÃ¡is imaginando como un mini Schwarzenegger, harÃ­as mejor en imaginarme como un pequeÃ±o Chiyonofuji (el mÃ¡s famoso luchador de Sumo).

QuizÃ¡s ha sido por este motivo que me interesÃ© por el deporte y el culturismo. La vida me habÃ­a convertido en tÃ­mido, el deporte me ha dado confianza.

ComencÃ© a entrenarme con las pesas porque debÃ­a transformar la coraza natural hecha de grasa en una fuerte coraza hecha de mÃºsculos. DespuÃ©s apareciÃ³ la pasiÃ³n por el deporte y el conocimiento sobre el cuerpo humano con todas sus peculiaridades.

Me matriculÃ© en la universidad de Derecho pero estudiaba mÃ¡s los textos de medicina, alimentaciÃ³n, bioquÃ­mica que los libros de Derecho (ObservaciÃ³n: de todas maneras, me licenciÃ© y trabajo como abogado).

AprendÃ­ cÃ³mo alimentarme para modificar mi cuerpo, cÃ³mo entrenar para conseguir la cualidad precisa que deseaba obtener, fuerza, masa o resistencia. AdquirÃ­ carÃ¡cter y disciplina, tenacidad y determinaciÃ³n. El deporte y el conocimiento me han mejorado.

Hoy soy tambiÃ©n un personal trainer


 (#litres_trial_promo) que ayuda a otros a salir de su capullo y convertirse en maravillosas mariposas.

DescubrÃ­ que no existe una fuerza mayor que la fuerza de voluntad y que con el trabajo duro se puede alcanzar cualquier objetivo, independientemente del punto de partida.

Comparto mi experiencia con quien me la pide. Me gusta pensar que soy un constructor de hombres, desde el punto de vista fÃ­sico y mental.



Me llamo Gianluca Pistore, mido 1,75 metros y peso 68 kilos desde hace aÃ±os. Aparte de hecho de que como helados, nutella, dulces, pizzas, pizzette, pan y pasta, soy una tortuga desde los 14 aÃ±os y nacÃ­ con una circunferencia torÃ¡cica que me habrÃ­a permitido ya entonces competir.

HabrÃ­a sido como aquellos chavales que en la escuela tienen unas notas altÃ­simas sin estudiar si no hubiese sido por algunos problemillas: nacÃ­ con el cordÃ³n umbilical en torno al cuello y ademÃ¡s de estar a punto de morir me destrozaron el hombro izquierdo y un nervio.

En los primeros seis meses de vida no pude nunca mover el brazo, despuÃ©s, a consecuencia de una terapia muy dolorosa (que me dejÃ³ una bonita hernia) conseguÃ­ levantar el dedo medio al doctor que me habÃ­a ayudado a nacer.

A los tres aÃ±os y medio dos chavales me hicieron caer, me lesionÃ© algunas vÃ©rtebras cervicales y tuve que permanecer paralizado en el hospital. DespuÃ©s, quizÃ¡s de milagro, conseguÃ­ volver a moverme.

Con seis aÃ±os me inscribÃ­ a kÃ¡rate.

A los 16 aÃ±os mi situaciÃ³n fÃ­sica habÃ­a empeorado, me aconsejaron (leer: obligado) no entrenar mÃ¡s.

HabÃ­a crecido con el terror de daÃ±arme, con la convicciÃ³n de ser dÃ©bil. Confieso que nunca habÃ­a cogido a una muchacha en brazos por temor a que la espalda cediese.

Durante los entrenamientos era dÃ©bil y sentÃ­a continuamente dolores en el cuello, en la espalda, en los brazos y en cualquier otra parte del cuerpo. Un dÃ­a que estaba en el gimnasio, por error no me di cuenta que la prensa de piernas


 (#litres_trial_promo) habÃ­a sido cargada con mÃ¡s del doble del peso del mÃ¡ximo que podÃ­a levantar. Lo levantÃ© como calentamiento y entonces me di cuenta que lo que tenÃ­a era un bloqueo mental, todo cambiÃ³.

ComencÃ© a sentirme fascinado por el estudio de la mente y de cÃ³mo la mente puede modificar los resultados obtenidos en el Ã¡mbito de los negocios, deportivo y personal.

ComencÃ© a estudiar la PNL


 (#litres_trial_promo) con los mejores especialistas del mundo, fui al seminario de Anthony Robbins, caminÃ© sobre carbones ardientes y me di cuenta que dentro de nosotros hay un potencial ilimitado.

DespuÃ©s he conocido a Oreste, creo que no he vuelto a nadie tan loco a preguntas como hice con Ã©l: Â¡lo sabe todo! ComencÃ© a entrenarme usando las fichas y las tÃ©cnicas mentales para aumentar las prestaciones.

Se lo dije, analizÃ³ los resultados que habÃ­amos obtenido y me dijo que tenÃ­amos un mensaje demasiado hermoso para no transmitirlo a los cuatro vientos.

De esta manera decidimos revelar El Secreto de la mente y del Cuerpo.


FIN



No, no nos hemos vuelto locos ni el editor ha invertido las pÃ¡ginas.

Queremos que este texto represente el final de tu actual modo de ser, el fin de tus lamentaciones, el fin de tus fracasos.

Hemos estudiado a fondo las potencialidades del ser humano y, aunque son infinitas, hemos encontrado el Secreto que estaba perdido desde hacÃ­a siglos. El Secreto que los campeones y las personas de Ã©xito no te dirÃ¡n jamÃ¡s. El Secreto, ahora, ha sido revelado.

No intentÃ©is buscarlo solos. Os costarÃ¡ mucho tiempo, dinero, paciencia y errores. Ya lo hemos hecho nosotros, aprovÃ©chate de nuestra experiencia.

Incluso hemos puesto un precio mÃ­sero teniendo en cuenta el tiempo que hemos empleado en investigarlo y en escribirlo, ya que queremos que el Secreto se transmita al mayor nÃºmero de personas posibles, esa es justo su naturaleza..

Cada dÃ­a el hombre se vuelve mÃ¡s perezoso y se distancia de la naturaleza, lo que le impide descubrir y escuchar el Secreto. Pero, no obstante, muchas personas de successo lo han conseguido.

Â¿QuÃ© es el successo?

SegÃºn la semÃ¡ntica es el participio pasado del verbo succedere


 (#litres_trial_promo). Por lo tanto, cada vez que consigues aquello que te habÃ­as propuesto con anterioridad, has tenido Ã©xito.

Hay muchas maneras para llegar a tener Ã©xito. No pretendemos haber encontrado la mejor de ellas. Si escuchas y sigues lo que te decimos en las pÃ¡ginas siguientes te aseguramos que podrÃ¡s llevar a tÃ©rmino todos tus objetivos. En una palabra, te garantizamos el Ãxito autentico, el que se escribe con E mayÃºscula.

Puedes imaginar donde quieres estar, dentro de dos aÃ±os, y pensar en todas las cosas que podrÃ­as realizar, te darÃ¡s cuenta que el camino fue quizÃ¡s largo pero que te ha llevado justo a aquello que querÃ­as, justo a aquello en que te has convertido. Entonces mirarÃ¡s hacia atrÃ¡s, unirÃ¡s las piezas del rompecabezas y notarÃ¡s que encajan a la perfecciÃ³n, que siempre han encajado, sÃ³lo que eras demasiado miope como para darte cuenta.

El presente trabajo es un relato que inspira, que motiva y hace soÃ±ar: la historia de un muchacho que no encontraba su identidad y que la encontrÃ³ a travÃ©s de un trabajo escrupuloso de dos mentores, y un pequeÃ±o ensayo: un ensayo sobre cÃ³mo alcanzar la plena potencialidad fÃ­sica y mental.

Si de verdad querÃ©is adelgazar y cambiar vuestra vida, entonces pasa la pÃ¡gina y continÃºa leyendo ya que esta serÃ¡ la lectura mÃ¡s importante de tu vida.

Hazte un regalo de verdad, dite a ti mismo: âDebo conocer el Secreto, debo transmitir el Secreto, debo convertirme en el Secretoâ.

SÃ­guenos. SÃ­guenos y no te arrepentirÃ¡s.

Vuelve la pÃ¡gina y apodÃ©rate de nuestro Secreto, nos vemos en el otro ladoâ¦

Â¡Por tu Ã©xito!

Oreste e Gianluca.



âEn verdad que serÃ­a nuevo y original el libro que nos hiciese amar la antigua verdadâ

Vauvernagues


PrÃ³logo



Pegado a un brillante escaparate de un gimnasio de RÃ­o habÃ­a un cartel que obsesionaba a Carlos desde hacÃ­a meses: âPrimer premio 80.000 dÃ³laresâ

Para quien estaba acostumbrado a vivir dÃ­a a dÃ­a, con poco menos de 200 dÃ³lares al mes, esa cifra era un sueÃ±o. SÃ³lo Dios sabe a cuÃ¡ntos pobres de las favelas de Rocinha les resultaba atractiva aquella suma de dinero.

Rocinha es un barrio de la zona sur de la ciudad de RÃ­o de Janeiro, en Brasil.

Es una de las 700 favelas que conforman la ciudad de RÃ­o. Es el barrio de favelas mÃ¡s grande del mundo con mÃ¡s de 150.000 habitantes censados.

Como sucede a menudo en los barrios pobres, viven aterrorizados por la lucha entre las distintas bandas de traficantes, los Amigos dos Amigos y el Comando Vermelho, por conseguir el control del barrio.

Fue aquÃ­ donde naciÃ³ y creciÃ³ Carlos, siempre en la cuerda floja entre sobrevivir y morir.

Aquella cifra podrÃ­a cambiar su vida.

Carlos no habÃ­a visto jamÃ¡s tanto dinero junto y lo necesitaba.

Era la cantidad de dinero que necesitaba para dar una patada al pasado.

HabÃ­a pensado en ello constantemente, dÃ­a y noche.

Finalmente habÃ­a decidido pedirle ayuda, a Ã©l, al hombre legendario, aquel del que todos conocÃ­an sus hazaÃ±as y a quien nada osaba contradecir.


I



Recuerdo perfectamente aquel lunes del mes de abril. AquÃ­ en RÃ­o hacÃ­a calor, mucho calor. Era el tÃ­pico dÃ­a de primavera en que las personas encontraban mÃ¡s placer en tumbarse en la playa que en trabajar en una oficina con el aire acondicionado. Y recuerdo tambiÃ©n aquella llamada telefÃ³nica a mi cuartel general, en mi Cueva de los Guerreros, un lugar de encuentro para todos los amantes del levantamiento de pesas, para todos los apasionados del old style. âBuenos dÃ­as, Â¿hablo con Himenes, George Himenes? Â¿El propietario del gimnasio Muscle and Mindâ? dijo una voz dÃ©bil desde el otro lado de la lÃ­nea.

âSÃ­â respondÃ­ inmediatamente. âÂ¿Con quiÃ©n tengo el placer de hablar?â

âMe llamo Santana, Carlos Santana. Me urge hablar con usted. Â¿CuÃ¡ndo podrÃ­a encontrarme con usted?â

âBueno, si no tiene nada mejor que hacer puede venir ahora mismo. Â¡Los guerreros del hierro


 (#litres_trial_promo) no descansamos jamÃ¡s!â afirmÃ© con vehemencia.



Fue de esta manera que conocÃ­ a aquel extraÃ±o muchacho que provenÃ­a de las favelas. Pesaba mÃ¡s o menos 60 kilos empapado de agua y con una altura de un metro y ochenta y cinco.

Era el clÃ¡sico ectomorfo


 (#litres_trial_promo). Menudo, de esqueleto grÃ¡cil y con una musculatura poco desarrollada. TenÃ­a hombros estrechos y un tÃ³rax largo y plano. Tanto su peso como su perÃ­metro torÃ¡cico non concordaban con su estatura. AdemÃ¡s eran casi tan largos sus miembros superiores como los inferiores.

ParecÃ­a estar desnutrido y atemorizado.

âBien, querido Carlos, Â¿en quÃ© te puedo ayudar?â

âMe dijeron que usted hace milagros con las personasâ¦â

Lo parÃ© enseguida. âMuchacho, cuidado con lo que dices. Los milagros los hace Dios. Yo simplemente ayudo a que salga la mariposa de su capullo. Miguel Ãngel esculpÃ­a la piedra para realizar sus obras, pero las obras maestras estaban ya en el interior de la piedra en bruto. Ãl sÃ³lo redondeaba los Ã¡ngulos. Pues bien, esto es lo que hago yoâ

El muchacho, titubeante, me mirÃ³ con los ojos muy abiertos y aÃ±adiÃ³. âÂ¡No me importa! Tengo que ganar el Campeonato Internacional de las Dos AmÃ©ricasâ.

âTranquilo, chaval, poco a poco. Ya te he dicho que no hago milagros, Â¿tÃº quieres ganar el campeonato mÃ¡s importante de halterofilia americana en menos de un aÃ±o y partiendo de cero?â Â¡Que tipo mÃ¡s simpÃ¡tico! QuizÃ¡s no se habÃ­a mirado nunca en un espejo, yo ni siquiera le hubiera dado permiso para inscribirse en ell torneo de halterofilia del barrio.

âUsted no lo entiende. Necesito hacerlo. Â¿Me quiere ayudar o no?â se apresurÃ³ a decir con una rabia en su mirada que yo no habÃ­a visto jamÃ¡s.

El primer momento de confusiÃ³n se desvaneciÃ³ enseguida: âMuchacho, no lo conseguirÃ¡s, olvÃ­date. Si quieres hacer deporte puedo ayudarte pero quÃ­tate de la cabeza esas tonterÃ­as.â

Me mirÃ³ con los ojos llorosos: âÂ¡Usted es un inepto! Â¡No sabe nada sobre deportes! Se limita a mirar como soy ahora, no consigue imaginarme mÃ¡s fuerte y tampoco a ver, mÃ¡s allÃ¡ de mi cuerpo, la rabia, la motivaciÃ³n y el dolor que hay dentro de mÃ­â¦â Hizo un amago de decir algo mÃ¡s, despuÃ©s se volviÃ³ y comenzÃ³ a caminar con paso decidido hacia la salida.

Lo llamÃ© âÂ¡Muchacho! Espera un pocoâ¦ Â¿cuÃ¡l es esa gran motivaciÃ³n? Venga, escuchemosâ¦ Â¿Para quÃ© te sirve ganar la mÃ¡s importante competiciÃ³n de halterofilia americana, quieres, a lo mejor, demostrar algo a tu novia?â

âNo me importa ganar. Â¡Necesito el premio de 80.000 dÃ³lares que estÃ¡ en juego para sacar a mi hermano pequeÃ±o de las calles! Hemos nacido en una familia muy pobre, como tantas otras de las favelas de RÃ­o. En nuestros barrios hay incursiones de la policÃ­a, de los Batallones de la Muerte, casi todos los dÃ­as. Intento mantener a mi hermano apartado de la influencia de la banda, pero es difÃ­cil. Nuestro padre muriÃ³ durante una redada policial, muerto de un tiro que iba dirigido a un narcotraficante que vivÃ­a a cincuenta metros de nosotros. DespuÃ©s de su muerte nuestra madre cayÃ³ en un estado de depresiÃ³n fortÃ­simo y no consigue sacar a flote a toda la familia. Nos ayudan los misioneros de San Francisco pero eso no funciona. Intento sacar algÃºn dinero extra trabajando con un carpintero amigo de mi padre, Â¡pero la paga no me permite ni siquiera inscribirme en el gimnasio! Hace unos meses mi hermano ingresÃ³ en una banda de traficantes, que estÃ¡ bajo el control de Ramires, uno de los mayores traficantes de droga de nuestra favela y el mÃ¡s despiadado.â Mientras hablaba los ojos comenzaron a iluminarse, a convertirse en transparentes, y yo entendÃ­ lo que sentÃ­a su corazÃ³n. Era la encarnaciÃ³n de una triste historia como muchas otras. Los puÃ±os cada vez mÃ¡s apretados sobre sus piernas. âYo intento explicarle que si continÃºa asÃ­ sÃ³lo conseguirÃ¡ malograrse y perjudicarnos a nosotros que le queremos bien, pero Ã©l ignora mis sugerencias. IntentÃ© hablar con algunos de su banda, primero me advirtieron diciÃ©ndome que no metiese las narices Â¡y despuÃ©s una nariz rota! â cerrÃ³ los ojos al recordar las desagradables experiencias. âQuiero ganar por Ã©l y por nuestra madreâ¦ Â¡Quiero llevarlos lejos de aquÃ­! Usted es el Ãºnico que puede ayudarme a alcanzar este objetivo y el Ãºnico que no se ha dejado avasallar y al que los narcos respetan.â

ParecÃ­a distinto de los matones habituales que venÃ­an al gimnasio. âMuchacho, la vida no es fÃ¡cil para nadie. DeberÃ­as saber que si te entreno acabarÃ¡s escupiendo sangre. SerÃ¡n los diez meses mÃ¡s duros de tu vida. Tu madre te ha dado la vida, yo te la reprogramarÃ©. Transformo mocosos en autÃ©nticos hombres, sin tener en cuenta la edad. Te convertirÃ¡s en un hombre, pero antes deberÃ¡s volver a ser un niÃ±o, a llorar, a suplicar piedad y nadie te ayudarÃ¡. EstarÃ¡s luchando contigo mismo antes de poder combatir contra el mundo. No habrÃ¡ nadie que te ayude a levantarte. DeberÃ¡s hacerlo tÃº mismo. DeberÃ¡s rehacerte y aprender a levantarte. Te enseÃ±arÃ© que no te debes rendir nunca ante la vida. No debes nunca bajar la guardia, no rendirte jamÃ¡s, no lamentarte nunca. Â¿has comprendido, chaval? Â¿SerÃ¡s capaz de resistir todo esto?â

âÂ¡Empecemos!â respondiÃ³ titubeante Carlos.

âPerfecto, ven maÃ±ana por la maÃ±ana muy temprano, antes de ir al trabajo, aquÃ­ en mi gimnasio hablaremos sobre el modo de proceder. Es todo por ahoraâ

Antes de que saliese del gimnasio le hice pararse. âDentro de una semana conocerÃ¡s a una persona especial que te podrÃ¡ ser de gran ayuda. Es un entrenador de la menteâ

âÂ¿Un loquero?â aÃ±adiÃ³ enseguida Carlos con aire despreciativo.

âNo, peor. Ahora vete a casa y descansa. Nos vemos maÃ±anaâ

Lo vi desde los ventanales del gimnasio salir con la espalda curvada, parecÃ­a que no tuviese pecho. La cabeza baja. âHabrÃ¡ que trabajar duroâ pensÃ©. El primero que deberÃ­a creer que serÃ­a capaz de alcanzar su objetivo tenÃ­a que ser Ã©l.


II



Al dÃ­a siguiente Carlos llegÃ³ puntual al gimnasio. VestÃ­a un chÃ¡ndal, zapatillas deportivas y arrastraba una gran bolsa.

âÂ¡Por amor del cielo, hijo! Â¿QuÃ© diablos hay en la bolsa?â le apostrofÃ©.

âBueno, he cogido todo el dinero que tenÃ­a ahorrado y me lo he gastado en la ropa y estoâ¦ es lo Ãºltimo que se ha inventado, el cinturÃ³n de contenciÃ³n para las pesas, he traÃ­do algunos libros para que los vea y la ropa para cambiarmeâ¦â

âUmm, en primer lugar, tutÃ©ame, compartiremos el tiempo y las emociones juntos y es importante que me veas como un amigo. AdemÃ¡s, creo que esta sesiÃ³n la vamos a dedicar en su totalidad a las explicacionesâ

âEntonces, Â¿no comenzamos enseguida? Â¡Tenemos muy poco tiempo!â dijo con vehemencia el chaval.

âCarlos, Carlos, he entrenado a muchas personas antes de ti. SÃ© el tiempo que necesitas para que te conviertas en alguien mÃ¡s fuerte. SÃ© que sin una buena base mental estarÃ¡s destinado al fracaso y sÃ© tambiÃ©n que, en este momento, tus convicciones estÃ¡n equivocadas.â SeguÃ­ hablando sin darle tregua. âEn primer lugar, no te quiero ver entrar otra vez con esas zapatillas de fitness. No te permitirÃ© profanar este templo jamÃ¡s. Â¿Sabes que aquÃ­ han luchado los mejores gladiadores y pioneros de nuestro amado deporte? Â¡Comienza por sentir su espÃ­ritu dentro de ti cuando te entrenes! VÃ­stete con una ropa adecuada cuando entres aquÃ­. Â¡Calza estas!â dije tirando a sus pies unos sencillos zapatos de trabajo con la punta reforzada de hierro.

Carlos se doblÃ³ para cogerlas e hizo un gesto de fastidio. âUf, peroâ¦ Â¡Pesan mucho! Â¿Para quÃ© son?â

âÂ¡Son Ãºtiles para que vuelvas a casa por tu propio pie! Si, accidentalmente, te cayese un disco de 25 kilos sobre los dedos de los pies te verÃ­as obligado a caminar sobre los talones el resto de tu vida, y no serÃ­a una estampa demasiado bonita.â

Carlos, con el rostro descompuesto, se apresurÃ³ a calzarse los zapatos de trabajo.

âBien, la primera lecciÃ³n serÃ¡ la liberaciÃ³n de la basura del cerebro. ExplÃ­came como te has entrenado hasta ahora, y, si alguna vez lo has hecho, la manera en que te has alimentado, cuÃ©ntame tambiÃ©n cÃ³mo ha sido tu estilo de vida, en general.â Lo incitÃ© a que me hablase.

âSÃ­, precisamente he traÃ­do conmigo unos libros para mostrarleâ¦â y abriÃ³ la bolsa para coger algunos libros, cuyas portadas no prometÃ­an nada bueno.

âUmm, entiendo. Y Â¿Mirando estos textos entenderÃ© cÃ³mo te has entrenado?â respondÃ­ al instante.

âSÃ­, he seguido el programa de sÃºper campeÃ³n de Mr. Olimpya para tener brazos de dar miedo, despuÃ©s este otro esquema, de mÃºsculos inverosÃ­miles, de Mr. Universo yâ¦â dijo mientras cogÃ­a muy entusiasmado todas aquellas revistas de su bolsa y las tiraba sobre la mesa.

âÂ¡Por el amor del cielo, hijo, basta! Â¿No te habÃ­a dicho que esto es un templo? Â¡EstÃ¡s torturando las almas de los antiguos guerreros ademÃ¡s de mis sentidos con estas palabras! MuÃ©strame tu ficha mÃ¡s reciente y tu diario de nutriciÃ³n.â Dije con aire fatigado.

RemoviÃ³ dentro de la bolsa que habÃ­a traÃ­do y sacÃ³ una ficha plastificada sobre la que no pude ver seÃ±alado los kilos levantados y dijo que no tenÃ­a ni idea de lo que era un diario de nutriciÃ³n y que Ã©l siempre habÃ­a comido cuando su instinto le decÃ­a que habÃ­a llegado la hora de comer algo.

Resignado suspirÃ© y dije âVeamos quÃ© has hecho Ãºltimamente.â Â¡Casi me da un ataque por aquello que habÃ­a escrito! âAlzamiento en dos tiempos en banco plano en la smith macchine


 (#litres_trial_promo), 6 serie de 10, peck deck


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 (#litres_trial_promo), presiones hacia abajo con los cables, french press


 (#litres_trial_promo) â¦mejor me paro aquÃ­, ya basta por hoy con desilusiones. Mi pobre fÃ­sico no aguanta mÃ¡s. SiÃ©ntate y escucha, veamosâ¦â

âÂ¿Hay algo que no funciona? El instructor sÃºper musculado de mi antiguo gimnasio me ha dicho que es de esta forma como se ha desarrollado Ã©l. Â¡La leg extension  aÃ­sla el mÃºsculo y despuÃ©s con la sissy squat lo destruyo!â AfirmÃ³ convencido Carlos.

âCarlos, escucha, lo Ãºnico que has destruido es tu sentido comÃºn. La leg extension suck y, despuÃ©s, Â¿cÃ³mo demonios puedes continuar con un ejercicio llamado sissy squat? Â¡Es para mujercitas! Te dirÃ© sÃ³lo cuatro palabras shut up and squat CÃ¡llate y sigue el squat


 (#litres_trial_promo) La sissy no vale nada ante un bello squat con el culo pegado a la tierra. Â¿Entiendes? Quiero ser muy claro contigo. Hasta ahora no has hecho mÃ¡s que perder el tiempo. Esta ficha es una basura. SiÃ©ntate y escÃºchame con atenciÃ³n. Estoy a punto de explicarte el Secreto perdido del entrenamiento. Aquel que ha forjado miles y miles atletas de hierro. Te devolverÃ© a la categorÃ­a de los hombres. Donde la belleza era fuerza y la fuerza significaba el dominio indiscutible sobre las otras criaturas del universo. Â¿EstÃ¡s preparado? Entonces empezamos.


III

Debes saber que soy de origen americano. Mis orÃ­genes son antiquÃ­simos y se dice que mis antepasados provenÃ­an directamente de antiguos guerreros. Desde hace mucho tiempo que en mi familia ha pasado de generaciÃ³n en generaciÃ³n una historia.

Hace mÃ¡s o menos 30 aÃ±os, 2 gemelos nacieron en un hospital de una aldea de la inmensa Rusia.

Los dos eran personas de capacidad media, pero ambos tenÃ­an una fuerte personalidad y ambos tenÃ­an unos objetivos precisos en su mente. Crecieron juntos hasta que se casaron y se fueron a vivir lejos con sus respectivas esposas. Se perdieron de vista.

Pasado mucho tiempo se reencontraron en una reuniÃ³n familiar. Los dos gemelos todavÃ­a eran muy parecidos. TenÃ­an un trabajo similar, ambos tenÃ­an hijos y un maravilloso matrimonio. AdemÃ¡s, ambos habÃ­an desarrollado una fuerte pasiÃ³n por la cultura fÃ­sica.

Pero habÃ­a una diferencia.

Uno de ellos era mucho mÃ¡s grueso, mÃ¡s fuerte y mÃ¡s definido que el otro.

Por lo que respecta a los dos gemelos te dirÃ© que habÃ­an comenzado juntos el entrenamiento fÃ­sico.

Â¿QuÃ© habÃ­a hecho que su aspecto fuese tan diferente?

El conocimiento. El conocimiento y una constante aplicaciÃ³n.

No te puedo prometer el Ã©xito inmediato si sigues mis instrucciones. Pero te puedo garantizar que harÃ¡s un viaje fascinante en busca de tus potencialidades y que te darÃ© todos los medios necesarios para sobresalir. Luego deberÃ¡s ser tÃº quien meta en prÃ¡ctica mis enseÃ±anzas y actuar.



Â¿QuÃ© te ha enseÃ±ado esta historia, chaval?

Desde el principio de los tiempos el hombre siempre ha crecido gracias a la sobrecarga progresiva. Â¿Conoces el principio di Kaizen? Me ha sido transmitido directamente del Ãºltimo guerrero samurai japonÃ©s. SegÃºn este principio, durante tu vida debes siempre mejorar, constantemente. Incluso si das un paso atrÃ¡s, despuÃ©s debes dar dos pasos adelante.

Se dice que en la Ã©poca de la gran Roma conquistadora habÃ­a un guerrero muy valiente y temido. Debes saber que este guerrero se entrenaba transportando un ternero sobre sus hombros durante el recorrido de un estadio


 (#litres_trial_promo). Cada dÃ­a, en la tranquilidad del campo, cogÃ­a este ternero, lo ponÃ­a sobre sus hombros y recorrÃ­a su trayecto. DÃ­a tras dÃ­a el ternero crecÃ­a, medio kilo, un kilo al dÃ­a, constantemente. Y cada dÃ­a el guerrero continuaba con su entrenamiento. Casi no se daba cuenta que el ternero estaba convirtiÃ©ndose en un toro pesado y adulto porque incluso Ã©l se estaba convirtiendo en alguien mÃ¡s fuerte ya que se estaba habituando al peso variable del animal. Cuando, despuÃ©s de un par de aÃ±os, lo retÃ³ aquel que era considerado el gladiador mÃ¡s fuerte que nunca habÃ­a pisado la arena, Â¡este vio que paseaba tranquilamente con un toro sobre las espaldas!

No puedes ni siquiera imaginar cÃ³mo reaccionÃ³.

Â¡Se dice que todavÃ­a estÃ¡ corriendo! Creo que es a causa de Ã©l que naciÃ³ la leyenda de la maratÃ³n. Pues bien, aquel hombre no veÃ­a mÃ¡s allÃ¡ de sus narices. VeÃ­a sÃ³lo el solo gesto de fuerza bruta sin llegar a comprender cÃ³mo habÃ­a podido ocurrir. VeÃ­a la meta y no el camino que habÃ­a recorrido hasta alcanzarla. Cada hecho exitoso parece fÃ¡cil una vez que se ha alcanzado, pero no ha sido precedido de un recorrido lineal, puedes tropezar durante el camino pero la meta estÃ¡ ahÃ­, fija en la mente, antes o despuÃ©s la alcanzarÃ¡s. En verdad que nuestro guerrero se habÃ­a entrenado para alcanzar aquel resultado.

Pero el gladiador estaba demasiado ocupado en escuchar su voz interior que le decÃ­a que era imposible y que seguramente se encontraba ante un demonio escupido por Cancerbero y no frente a un hombre normal con una tenacidad extraordinaria. Pues bien, el guerrero habÃ­a conseguido su objetivo porque siguiÃ³ el principio de Kaizen, el principio de la sobrecarga progresiva. EntrÃ©nate intentando superar constantemente tus lÃ­mites en el gimnasio y en la vida y obtendrÃ¡s cada vez los resultados que te habÃ­as propuesto. Esto es lo mÃ¡s importante y te invito a grabÃ¡rtelo en la cabeza. Mientras continÃºes a inflarte, a levantar siempre los mismos pesos, con tantas series y repeticiones, Â¡tÃº serÃ¡s una dÃ©bil seÃ±orita!

El segundo secreto escrito sobre piedra y transmitido solo a los mÃ¡s valientes hijos primogÃ©nitos de las familias de guerreros mÃ¡s fuertes, Â¡viene de los Viquingos!

Debes saber que algunos de estos valerosos hombres combatÃ­an desnudos contra sus adversarios. Se llamaban furiosos, justo por su habilidad para no sentir el dolor lacerante de las heridas de espada que recibÃ­an. SeguÃ­an avanzando y combatiendo, siempre, hasta la victoria. DespuÃ©s sus heridas se cicatrizaban. Â¿Sabes que creÃ­an que pasaba antes de que entrasen a combatir? Â¡Que eran protegidos por el mismo dios OdÃ­n!

Â¿Crees, quizÃ¡s, que ellos fuesen el Ãºnico pueblo que tuviese estas convicciones sobre las potencialidades del guerrero? Â¿Has leÃ­do alguna vez la Biblia, chaval? Por tu cara de sorpresa creo que no sabes ni siquiera de que te estoy hablando, Â¿verdad?

Escucha.

Muchos autores motivacionales, los fundadoes, creÃ­an, a decir verdad, que este libro fuese el libro motivacional mÃ¡s importante del mundo. En la primera parte de la Biblia, llamada Antiguo Testamento, se cuenta la historia de un antiguo pueblo. Intentaba vivir en paz respetando las leyes de su dios. Cuando se defendÃ­an sus guerreros era muy temidos, se cuenta que uno de ellos se resistiÃ³ al menos a 10 guerreros enemigos.

Cuando, en cambio, no rezaban para conseguir la energÃ­a que los harÃ­a vencer y ofendÃ­an a su dios, perdÃ­an la fuerza y sucumbÃ­an. Â¡Un poco como le ocurriÃ³ a SansÃ³n! Por lo tanto, se hicieron respetar tanto que llegaron a estipular un pacto con los valerosos espartanos.

Â¿Sabes quiÃ©nes eran estos guerreros, chaval? Â¡Â¿No?! Â¿pero dÃ³nde has vivido hasta ahora? Â¿Bajo una campana de vidrio? Bueno, escÃºchame.




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