Ciberadicción
Juan Moisés De La Serna






CiberadicciÃ³n

Por

Juan MoisÃ©s de la Serna



Copyright Â© 2017



www.juanmoisesdelaserna.es (http://www.juanmoisesdelaserna.es/)




PreÃ¡mbulo


La tecnologÃ­a estÃ¡ cada dÃ­a mÃ¡s presente en nuestras vidas, lo que supone un evidente adelanto, pero tambiÃ©n un peligro especialmente entre las personas mÃ¡s jÃ³venes, ya que pueden caer en lo que se llama CiberAdicciÃ³n.

Esta se ha convertido en una realidad de nuestros dÃ­as, un problema de salud que no existÃ­a apenas hace una dÃ©cada, y que cada dÃ­a se cobra nuevas vÃ­cticmas, y cada vez mÃ¡s jÃ³venes.

Aunque las consecuencias a largo plazo todavÃ­a se desconocen, el que en algunos estudios hablen de que afecta a un 30% de los jÃ³venes que usan cotidianamente internet, supone que uno de cada tres estÃ¡ en riesgo de padecer una adicciÃ³n comportamental.

Si bien algunos paÃ­ses estÃ¡n empezando a tomar medidas para prevenirlo, en otros todavÃ­a no se han dado cuenta de la gravedad de la situaciÃ³n, de ahÃ­ la necesidad de divulgar los resultados de las Ãºltimas investigaciones al respecto para dar visibilidad a un problema social que requiere de medidas tanto preventivas como de tratamiento.




Ãndice


PreÃ¡mbulo (#ulink_e6295ab9-c6e2-5e90-abd6-3e913d235335)

Ãndice (#ulink_fd76d894-b2e1-5d23-95d8-b31f83754adc)

Agradecimientos (#ulink_0fab4e9e-ed0b-5a07-ae2a-fdc21a073c19)

Aviso Legal (#ulink_4d4605f7-daea-5589-b657-6f01ea4eb9a8)

CapÃ­tulo 1. DefiniciÃ³n de la CiberadicciÃ³n (#ulink_0855e2aa-ac7f-5067-871c-d80eaf1b9255)

CapÃ­tulo 2. SintomatologÃ­a de la CiberadicciÃ³n (#litres_trial_promo)

CapÃ­tulo 3. DiagnÃ³stico de la CiberadicciÃ³n (#litres_trial_promo)

CapÃ­tulo 4. Tipos de CiberadicciÃ³n (#litres_trial_promo)

CapÃ­tulo 5. Tratamiento de la CiberadicciÃ³n (#litres_trial_promo)

ConclusiÃ³n (#litres_trial_promo)

Sobre Juan MoisÃ©s de la Serna (#litres_trial_promo)


Dedicado a mis padres




Agradecimientos


Aprovechar desde aquÃ­ para agradecer a todas las personas que han colaborado con sus aportaciones en la realizaciÃ³n de este texto, especialmente a D. Cam Adair, co-autor del Manual de la AdicciÃ³n de videojuegos para padres.




Aviso Legal


No se permite la reproducciÃ³n total o parcial de este libro, ni su incorporaciÃ³n a un sistema informÃ¡tico, ni su transmisiÃ³n en cualquier forma o por cualquier medio, sea Ã©ste electrÃ³nico, mecÃ¡nico, por fotocopia, por grabaciÃ³n u otros medios, sin el permiso previo y por escrito del editor. La infracciÃ³n de los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra la propiedad intelectual (Art. 270 y siguientes del CÃ³digo Penal).

DirÃ­jase a C.E.D.R.O. (Centro EspaÃ±ol de Derechos ReprogrÃ¡ficos) si necesita fotocopiar o escanear algÃºn fragmento de esta obra. Puede contactar con C.E.D.RO. a travÃ©s de la web www.conlicencia.com o por el telÃ©fono en el 91 702 19 70 / 93 272 04 47.



Â© Juan MoisÃ©s de la Serna, 2015




CapÃ­tulo 1. DefiniciÃ³n de la CiberadicciÃ³n


El uso extensivo e intensivo de las nuevas tecnologÃ­as, especialmente entre los mÃ¡s jÃ³venes ha acarreado una nueva realidad, la de la adicciÃ³n a Internet.

Si bien ya se tenÃ­an noticias desde hace unos aÃ±os de este fenÃ³meno, en la actualidad la adicciÃ³n a Internet se ha convertido en un problema de salud mental "habitual".

Las adicciones, sobre todo las comportamentales no parecen distinguir entre gÃ©nero ni edad, pudiÃ©ndose presentar en cualquier momento de la vida, aunque es durante la adolescencia donde parece que algunas se hacen mÃ¡s patentes.

QuizÃ¡s porque existe cierto nivel de permisividad social en los jÃ³venes en cuanto a la exploraciÃ³n de nuevas conductas, incluso las de riesgo, algo que no es permitido a ninguna otra edad.

Algunos defienden esta postura indicando que se trata de una forma de descubrir el mundo, pero sobre todo a uno mismo, con sus posibilidades y limitaciones.

Donde al igual que se experimentan conductas saludables, tambiÃ©n es cuando aparecen las primeras prÃ¡cticas adictivas, ya sea a sustancias o comportamentales, tal y como sucede con la adicciÃ³n a Internet.

Pero si hay un colectivo especialmente sensible dentro de los jÃ³venes a la adicciÃ³n a Internet estos son los estudiantes universitarios, sobre los cuales se estÃ¡ realizando multitud de investigaciones, aunque no estÃ¡ claro si es porque tenga la ciberadicciÃ³n una mayor incidencia sobre ellos, o porque sea un grupo especialmente accesible para investigar, en lo que algunos han denominado como investigaciÃ³n de campus, pero Â¿QuÃ© problemas de salud entraÃ±a Internet?

Esto es precisamente lo que trata de averiguarse mediante una investigaciÃ³n realizada conjuntamente por el Departamento de Medicina Comunitaria, Facultad de Medicina HiTech y el Departamento de EstadÃ­stica, Universidad Utkal (India) cuyos resultados han sido publicados en la revista cientÃ­fica International Journal of Advanced Multidisciplinary Research.

En el estudio participaron cien estudiantes elegidos al azar con edades comprendidas entre los 17 a 23 aÃ±os, de los cuales el 95% eran mujeres.

A todos ellos se les administrÃ³ un test para evaluar su nivel de adicciÃ³n a Internet a travÃ©s del I.A.T. (Internet Addiction Test) y otro para evaluar las implicaciones en el mundo emocional del estudiante a travÃ©s del P.A.N.A.S. (Positive and Negative Affect Schedule).

Igualmente se recogieron datos sobre el tiempo que dedican a Internet, el propÃ³sito de su uso, los lugares que visita y el nÃºmero de horas que dedica a navegar por la red.

Los resultados muestran que el 74% del uso de Internet lo emplean para aspectos personales, mientras que Ãºnicamente un 26% lo dedican a temas relacionados con sus estudios.

Llevando el 76% de los estudiantes entre 2 a 4 aÃ±os como usuarios de la red; mostrando el 93% un uso no intensivo de las redes, por debajo de las dos horas diarias.

Con respecto a los lugares que visitan, el 23% lo hacen en las redes sociales, mientras que el 76% restante lo usan para explorar Internet en busca de informaciÃ³n relacionada con sus estudios.

A pesar de que se trata de una amplia muestra, esta se centra exclusivamente en un tipo de carrera tecnolÃ³gica, por lo que los resultados no pueden ser extensibles a otros estudiantes de carreras menos relacionadas con la tecnologÃ­a.

Igualmente, y a pesar de informar de que en los grupos de participantes se incluÃ­a tanto a hombres como a mujeres, no se analizan los datos por separado, luego con este estudio no es posible conocer la incidencia de la adicciÃ³n a Internet en relaciÃ³n al gÃ©nero.

A pesar de haber sido evaluados, los resultados no indican el grado de estudiantes que presentan adicciÃ³n a Internet, ni tampoco explican los efectos significativos positivos para el estado de Ã¡nimo que se han hallado en el uso de Internet.

Pero si hay que destacar un dato, es que los jÃ³venes del estudio dedican demasiado tiempo a "asuntos propios" centrado casi en exclusiva en las redes sociales, en comparaciÃ³n con los que emplea para sus estudios, donde el uso de Internet es mÃ¡s amplio.

Esto tambiÃ©n debe de servir para reflexionar sobre el modelo educativo, el cual se muestra "distante" del modo en que los jÃ³venes se relacionan en la red, siendo necesaria la incorporaciÃ³n de nuevas estrategias para "explotar" las posibilidades de las redes sociales.

Ya que hoy en dÃ­a es difÃ­cil pensar que un joven no conozca y tenga cuenta en Facebook, Twitter o Tuenti entre otros, pues han nacido en la era de las redes sociales, considerÃ¡ndose unos "nativos digitales", es decir, aquellos que nacieron despuÃ©s de los ochenta y que tuvieron desde pequeÃ±o acceso a las nuevas tecnologÃ­as.

Los que tienen mÃ¡s edad, aquellos que nacieron antes de los aÃ±os 80, tienen que hacer un esfuerzo por mantenerse informado y formado con esto de las redes sociales, y es a lo que se denomina "inmigrantes digitales", es decir, personas que nacieron sin estas posibilidades y que ahora tienen que adentrarse en Ã©ste mundo, a veces confuso y otras desconcertante, pero en todo casos Ãºtil y necesario.

Igual que con anterioridad se solicitaba para algunos puestos de trabajo tener el carnet de conducir y un nivel educativo mÃ­nimo, ahora se requiere que los candidatos tengan unas destrezas suficientes en el manejo del ordenador y de las redes sociales.

A raÃ­z de estas nuevas herramientas han surgido empleos impensables hace unos aÃ±os, como el de Community Manager, responsable de foros y comunidades virtuales, o los mÃ¡s tÃ©cnicos encargados de la promociÃ³n de los sitios web como los consultores S.E.O. y S.E.M., que buscan lograr una mayor visibilidad en las redes de una determinada marca o empresa.

Los jÃ³venes por su parte han ido incorporando las herramientas que ofrece esta nueva tecnologÃ­a dentro de su vida, tanto acadÃ©mica como de ocio, por lo que ya son muchas las universidades que imparten parcial o totalmente su docencia on-line, pudiÃ©ndose conectar desde cualquier dispositivo fijo o mÃ³vil, como tabletas, iPads, o telÃ©fonos inteligentes.

Teniendo los docentes una doble funciÃ³n, la de organizar y grabar las clases a impartir y la de la tutorizaciÃ³n virtual, para resolver las dudas que hayan podido surgir de las mismas.

Esto ha posibilitado abrir las puertas de las universidades a estudiantes de todo el mundo, con el Ãºnico requisito de que tengan las destrezas lingÃ¼Ã­sticas necesarias para seguir las clases, y eso sÃ­, un dispositivo con conexiÃ³n a Internet.

A este respecto, lo Ãºnico que no se ha podido solventar ha sido a la hora de la realizaciÃ³n de los exÃ¡menes, los cuales se exige que sean presenciales, bien en la propia universidad o en un centro concertado en el paÃ­s del estudiante. De forma que se dÃ© veracidad de que el estudiante que se presenta al examen conoce adecuadamente la materia de la que se examina.

Una forma de garantizar el nivel de formaciÃ³n alcanzado por el estudiante, ya que de otra forma, con los exÃ¡menes no presenciales cabe la posibilidad de que otra persona lo responda, sin que fuese el estudiante.

En mi caso particular, tras llevar varios aÃ±os impartiendo docencia presencial en distintas universidades, tuve que realizar un curso de capacitaciÃ³n para poder continuar con mi labor docente, pero esta vez a travÃ©s de las internet, para lo que tuve que adaptar las herramientas tecnolÃ³gicas que con anterioridad empleaba a las nuevas demandas, incluyendo la familiarizaciÃ³n de plataformas de formaciÃ³n como Moodle, o el uso de programas de videoconferencias para impartir la docencia on-line, lo que me permitiÃ³ poder dictar las clases en EspaÃ±a, tanto en la PenÃ­nsula como en las Islas, a la vez que eran seguidas desde IberoamÃ©rica.

Pero existen riesgos de Internet que surgen cuando el ocio juvenil se convierte casi en exclusiva en el uso intensivo de Ã©sta tecnologÃ­a, perdiendo el contacto social y a veces, con la propia realidad.

Son muchos los estudios que se estÃ¡n realizando al respecto, a raÃ­z de Ã©sta nueva modalidad, en donde cada dÃ­a se detectan nuevos casos de ciberadictos, es decir, personas que son incapaces de desconectarse de la red, facilitando el aislamiento social, y el descuido de la higiene mental y personal, asociado ademÃ¡s a una alimentaciÃ³n inadecuada, pero Â¿Se puede predecir la futura adicciÃ³n a internet?

Esto es lo que se ha tratado de responder con una investigaciÃ³n realizada conjuntametne desde el Instituto de Medicina, Universidad MÃ©dica Kaohsiung y el Hospital Municipal Hsiao-Kang (TaiwÃ¡n), cuyos resultados han sido publicados en la revista cientÃ­fica J.A.M.A. Pediatrics.

En el estudio participaron dos mil doscientos noventa y tres jÃ³venes a los cuales se les realizÃ³ un seguimientod durante 2 aÃ±os, siendo evaluados a los 6, 12 y 24 meses.

A todos ellos se les evaluÃ³ el nivel de adicciÃ³n a travÃ©s de la escala estandarizada denominada C.I.A.S. (Chen Internet Addiction Scale); los niveles de depresiÃ³n mediante la versiÃ³n china de la escala C.E.S.-D. (Center for Epidemiological Studies Depression); el dÃ©ficit de atenciÃ³n con hiperactividad evaluado mediante el A.D.H.D.S. (Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder Self-rated Scale); la fobia social mediante la escala F.N.E. (Fear of Negative Evaluation); y la hostilidad de los participantes mediante el B.D.H.I.C.-S.F. (Buss-Durkee Hostility Inventory-Chinese Version-Short Form).

Los resultados informan que aquellos jÃ³venes varones que tenÃ­an altos niveles de hostilidad mostraban mayores niveles de adicciÃ³n despuÃ©s de los 2 aÃ±os, convirtiÃ©ndose asÃ­ en el mejor predictor de Ã©sta psicopatologÃ­a.

En cambio, las adolescentes que participaron en el estudio, mostraron que el mejor predictor de la adicciÃ³n futura se relaciona con padecer un trastorno por dÃ©ficit de atenciÃ³n con hiperactividad.

Tanto en chicos como en chicas, no resultaron relevantes los niveles previos de fobia social ni de depresiÃ³n, a la hora de predecir una futura adicciÃ³n a las tecnologÃ­as.

El estudio, ademÃ¡s, ofrece un dato "revelador" en cuanto que, en sÃ³lo 2 aÃ±os, mÃ¡s del 10% de los participantes se vieron afectados por la adicciÃ³n a Internet, siendo insignificante la diferencia en el nÃºmero de casos entre los "adictos" masculinos y femeninos.

Estudios necesarios para poder crear programas especÃ­ficos con lo que prevenirlo, haciendo especial hincapiÃ© en la educaciÃ³n, como factor determinante de la autorregulaciÃ³n en el manejo de las nuevas tecnologÃ­as, esto es, con una correcta educaciÃ³n cabrÃ­a esperarse que el joven sea capaz de usar adecuadamente la tecnologÃ­a y no abusar de ella.

Pues si bien el fenÃ³meno de la ciberadicciÃ³n es reciente, este ha ido evolucionando rÃ¡pidamente, asÃ­ los primeros adictos a los videojuegos o a Internet, pasaban horas y horas sin salir de sus cuartos, incapaces de desconectarse de los juegos de rol o de cualquier otro videojuego para sumar mÃ¡s puntos y aumentar en el ranking; como si eso fuese lo mÃ¡s importante de todo.

De estos primeros casos surgiÃ³ el tÃ©rmino del sÃ­ndrome de âhikikomoriâ, originariamente identificado en JapÃ³n durante la dÃ©cada de los ochenta y noventa.

Los jÃ³venes que lo sufrÃ­an, literalmente daban la espalda a la sociedad, y se negaban a interactuar con los demÃ¡s, si no era a travÃ©s de las computadoras, algo que en ocasiones llevaba a una mala nutriciÃ³n e incluso al abandono de la higiene personal.

Ejemplo de ello se ha observado en mayor o menor grado a lo largo de todo el globo, donde la pantalla del ordenador se convierte en la ârealidadâ del joven, no existiendo nada mÃ¡s allÃ¡ fuera de las cuatro paredes de su cuarto.

Actualmente, y gracias a los dispositivos mÃ³viles, como las tabletas, iPads, Smartphone o telÃ©fonos inteligentes, ya no es preciso quedarse en casa para estar conectado a Internet.

AdemÃ¡s, la incursiÃ³n de las redes sociales ha hecho que las posibilidades de comunicaciÃ³n aumenten, mÃ¡s allÃ¡ de los videojuegos, o el chat de hace unos aÃ±os, lo que ha traÃ­do como consecuencia un incremento del nÃºmero de casos de adicciÃ³n a Internet, pero Â¿CuÃ¡l es el porcentaje de adictos a Facebook?

Esto es precisamente lo que ha tratado de responderse desde el Departamento de Sistema de InformaciÃ³n y el Departamento De Fundamentos de la EducaciÃ³n y Ciencias Sociales, Facultad de EducaciÃ³n, Universidad TecnolÃ³gica de Malasia (Malasia), junto con el Departamento de ComputaciÃ³n y TecnologÃ­a de la InformaciÃ³n, Universidad IslÃ¡mica Azad (IrÃ¡n) cuyos resultados han sido publicados en la revista cientÃ­fica International Journal of Information and Education Technology.

En el estudio participaron cuatrocientos cuarenta y un estudiantes universitarios, con una media de 24 aÃ±os, de los cuales el 49% eran mujeres.

A todos se les evaluÃ³ mediante la escala estandarizada para conocer el nivel de adicciÃ³n a Facebook denominada B.F.A.S. (Bergen Facebook Addiction Scale); igualmente se evaluÃ³ el nivel de locus de control mediante el L.O.C. (Locus of Control); y el nivel de egoÃ­smo personal mediante el Ego Strength Scale.

Los resultados informan que los jÃ³venes mostraban niveles muy elevados de adicciÃ³n a Facebook, llegando al 47% de los mismos, esto quiere decir que casi la mitad de los usuarios de Facebook eran adictos a esta red social.




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